PSICOLOGÍA REVOLUCIONARIA.- EL LIBRO DE LA VIDA

Una persona es lo que es su vida. Eso que continúa mas allá de la muerte, es la vida. Este es el significado del libro de la vida que se abre con la muerte. Mirada esta cuestión desde un punto de vista estrictamente psicológico, un día cualquiera de nuestra vida, es realmente una pequeña réplica de la totalidad de la vida. De todo esto podemos inferir lo siguiente: Si un hombre no trabaja sobre sí mismo hoy, no cambiará nunca. Cuando se afirma que se quiere trabajar sobre sí mismo, y no se trabaja hoy aplazando para mañana, tal afirmación será un simple proyecto y nada mas, porque en el hoy está la réplica de toda nuestra vida. 

 

Existe por ahí un dicho vulgar que dice: “No dejéis para mañana lo que se puede hacer hoy mismo”. Si un hombre dice: “Trabajaré sobre mí mismo, mañana”, nunca trabajará sobre sí mismo, por que siempre habrá un mañana. Esto es muy similar a cierto aviso, anuncio o letrero que algunos comerciantes ponen en sus tiendas: “HOY NO FÍO, MAÑANA SI”. Cuando algún necesitado llega a solicitar crédito, topa con el terrible aviso, y si vuelve al otro día, encuentra otra vez el desdichado anuncio o letrero. Esto es lo que se llama en psicología la “enfermedad del mañana”. Mientras un hombre diga “mañana”, nunca cambiará. 

 

Necesitamos con urgencia máxima, inaplazable, trabajar sobre sí mismo hoy, no soñar perezosamente en un futuro o en una oportunidad extraordinaria. Esos que dicen: “Voy antes a hacer esto o aquello y luego trabajaré”. Jamás trabajarán sobre sí mismos, esos son los moradores de la tierra mencionados en las Sagradas Escrituras. Conocí a un poderoso terrateniente que decía: “Necesito primero redondearme y luego trabajar sobre Mí Mismo”. Cuando enfermó de muerte le visité, entonces le hice la siguiente pregunta: “¿Todavía queréis redondearte?” 

“Lamento de verdad haber perdido el tiempo”, me respondió. 

 

Días después murió, después de haber reconocido su error.

Aquel hombre tenía muchas tierras, pero quería adueñarse de las propiedades vecinas, “redondearse”, a fin de que su hacienda quedase exactamente limitada por cuatro caminos. “¡Basta a cada día su afán!”, dijo el Gran KABIR JESÚS. Auto-observarnos hoy mismo, en lo tocante al día siempre recurrente, miniatura de nuestra vida entera. Cuando un hombre comienza a trabajar sobre sí mismo, hoy mismo cuando observa sus disgustos y penas, marcha por el camino del éxito. No sería posible eliminar lo que no conocemos. Debemos observar antes nuestros propios errores. Necesitamos no sólo conocer nuestro día, sino también la relación, con el mismo. Hay cierto día ordinario que cada persona experimenta directamente, excepto los sucesos insólitos, inusitados. Resulta interesante observar la recurrencia diaria, la repetición de palabras y acontecimientos, para cada persona, etc. Esa repetición o recurrencia de eventos y palabras, merece ser estudiada, nos conduce al auto-conocimiento.

SAMAEL AUN WEOR

EL REGRESO DEL MESÍAS.- CAP. 14 Y ÚLTIMO: EL REDENTOR

El hombre y la mujer, estamos dotados de cinco sentidos sensoriales, de un intelecto y una razón, esto nos permite que cada uno de nosotros pueda observar todos los fenómenos que a nuestro alrededor se suceden; los cuales debemos analizar, identificarlos para la comprensión que necesitamos tener de la vida y del trabajo que estamos realizando.
En la presente obra hemos venido hablando de aquel MESIAS o MENSAJE conocido por toda la humanidad, comprendido por unos pocos y mal interpretado por las mayorías.
Hemos oído hablar quizás demasiado del REDENTOR y las gentes lo identifican por el Drama Cósmico de hace dos mil años, sin comprender que el CRISTO no se hace historia, porque El está presente en un eterno ahora.
Ese REDENTOR se ha hecho presente en las masas, en diferentes épocas y está presente en la vida y en el drama de cada uno de nosotros.
El MISERICORDIOSO está latente en la Conciencia y por emanación Divina tendiéndole la mano a toda criatura en toda hora y en todo momento.


Estos nombres se le dan a esas expresiones que tiene el CRISTO por su amor, por su luz y por su grandeza; luego viene el CRISTO en sí, palabra que nos hace reflexionar en todo aquello que se llama religión, porque El es el que ha venido a la tierra a formar su Iglesia, a formar su pueblo.
Para el CRISTO, todas las criaturas que moramos bajo el SOL, somos sus hijos, pero no así, todos somos sus discípulos. Es necesario que nosotros reflexionemos sobre los mandatos que El ha dado para quienes le amamos y seguimos.
“Amaos los unos a los otros…”,  “sobre esta Piedra edifico mi Iglesia”; sabido es por los ” investigadores y buscadores de la Luz, que la Piedra no es otra cosa que la Energía Solar sabiamente
transmutada, fundamento de la Iglesia del CRISTO, ese Patar o ese Pedro bíblico es el sexo, y sobre esa Iglesia no puede prevalecer el infierno porque allí están contenidos todos los misterios que han venido guiando y orientado a los hombres y mujeres puros, en pensamientos, palabras y obras.


Hermano lector: el CRISTO está con la humanidad, ha venido, ha regresado, cumpliéndose así la Palabra y las Escrituras: “¿Quieres conocerlo?”. “¿Quieres identificarlo?
Recuerda hermano , que El no es una persona, pero sí utiliza a una persona que esté debidamente preparada para dar su mensaje; no es extraño saber que en la antigüedad, muchos lo encarnaron; hoy en
día hay un Pueblo que le ama, que le escucha y que le sigue, por lo tanto El, haciendo uso de su poder y de su gracia, llega, habla, predica, enseña e instruye al Pueblo para que así todos reunidos, formemos una gran fuerza que le responda a su Mensaje, a su Doctrina y por ende que le acompañe en este gran Viacrucis conjunto hacia el triunfo de todos.

V.M. Lakhsmi

EL REGRESO DEL MESÍAS.- CAP. 13: EL PUEBLO DE DIOS

Este nombre se le da a ese conjunto de personas: hombres y mujeres que han aceptado la Doctrina y el Mensaje de Redención; que se han despojado de toda clase de dogmas y fanatismos; que han comprendido que la verdadera religión es el Amor. Este Pueblo se encuentra diseminado en toda la humanidad, ve las leyes de los hombres como el orden que se establece dentro de la humanidad para poder convivir dentro del contexto humano, pero ve la Ley de DIOS como el único medio para ponernos en paz con el mismo DIOS; esta ley de DIOS parte de un punto: “AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS”, y se desdobla en todos los mandamientos de la Ley de Moisés, a los cuales, haciéndoles un estudio, comprendemos que quien cumple esos mandamientos, no necesita que las leyes de la tierra lo juzguen porque él cumple todas las normas para ser un ciudadano de intachable conducta y por lo tanto un caballero del Cosmos.


Dentro de ese Pueblo de DIOS está cada individuo realizando su Obra y desde luego ejerciendo el nivel que de acuerdo a su perfeccionamiento le corresponde.
Este Pueblo De DIOS tiene un medio para ser una unidad, ese medio es la LITURGIA CRISTICA, donde se comparte en iguales proporciones el Cuerpo y la Sangre del Señor, del CRISTO. Dadas las condiciones en que este Pueblo acepte y comparta ese principio universal de vida, llamado SAGRADA EUCARISTIA, así mismo es la integración con aquella unidad que entra a ser parte de una vida Espiritual de ese Pueblo.
Cada miembro de este Pueblo trabajará por su Obra, por su mejoramiento, con la finalidad de hacer su Obra individual, pero a su vez está haciendo una Obra conjunta, que es la misma Obra del CRISTO COSMICO.


Este pueblo en su proceso de mejoramiento y regeneración, va formando un mundo nuevo, donde comparte esa vida Espiritual con todas las personas que están haciendo la misma Obra.
Esto le permite a este Pueblo a través del medio más sabio de convivir, también compartir con el CRISTO, esa SANTA CENA, teniendo ese extraordinario encuentro con la Doctrina, con el Mensaje, con la Substancia que alimenta el cuerpo, el Alma y el Espíritu.
El Pueblo de DIOS, que está ungido por las substancias del CRISTO, depositada en la Transmutación, en la EUCARISTIA y en la Mística, multiplicándose la fuerza por la presencia del CRISTO, despejan el Aura de los sitios y del mundo para que a través de ella, puedan unirse con el Señor Jehová, DIOS de los EJERCITOS CELESTIALES, y así quedar confirmados todos los que vivan en este orden como el ejército de Salvación Mundial aquí en la tierra.


Es importante que todo estudiante del Sendero Gnóstico comprenda desde ya, que para ser parte de este Ejército, necesita de una extraordinaria disciplina y marchar como un verdadero soldado hacia todos los frentes donde el CRISTO amerita nuestra presencia, para ser multiplicadores de su Mensaje, de su Doctrina, cumpliéndose así aquella máxima: “Que quien da sabiduría, sabiduría recibe; que quien da amor, amor recibe; que quien cura, será curado; que quien ama, será amado; que quien siembra,”cosechará; que quien vive para servir, tiene derecho a vivir.

V. M. LAKHSMI