EL REGRESO DEL MESÍAS.- CAP. 12: PRELUDIO

En un día de primavera, contemplando el azul de las montañas, el rugir del viento, el cantar de las aves, el movimiento de las nubes, yo me decía: “si esas montañas están quietas, ¿Quién hace que estos movimientos se sucedan alrededor de ellas? Produciéndose una armonía que me incitaba a meditar, a orar, me extasiaba”, y entre sí me decía: ” ¿Cuál será la razón para que a los humanos se nos haya olvidado aquella devoción, aquella admiración, aquel asombro ante fenómenos tan extraordinarios?”.
Fue pasando el día cuando el CRISTO SOL apareció trayendo el calor y por ende intensificando su Luz, las gentes iban y venían quizás cada quien en sus quehaceres, llevados por una necesidad interior, cada quien buscando que comer, que beber, en qué pasar su rato, algunos con el televisor, otros con el radio, otros con su coche, es decir cada uno con su faena diaria, pero lamentablemente sumidos en su total olvido de sí mismos; yo me observaba y por el momento que vivía analizaba… estos fenómenos extraordinarios que estoy viendo no son otra cosa que el CRISTO dando vida, produciendo una armonía para que todas las criaturas que habitamos este mundo tengamos paz.


Quise dirigir mis miradas a otra parte de nuestra geografía y pude ver los océanos con sus muy características olas produciendo su movimiento armónico y en su seno miles de criaturas sobreviviendo para mantener la latente vida propia de ese sagrado lugar.
Cubríase el aura del océano con aquel manto del éter de vida, dándole una belleza difícil de describir, las gentes en sus playas, bañando sus cuerpos, festejando un momento de alegría, de esparcimiento, pero quizás nadie se hacía la pregunta: “¿Quién mantiene esta armonía entre las aguas, el aire y la vida que aquí hay?.
Quise preguntar a unas personas que se veían felices y contentos, qué opinaban de aquellas maravillas y recibí la respuesta: “muy bonito”, contestaron; “pero, qué otra apreciación tienen de esto?”; “No!! es lo normal, así es el mar en todas partes”; y yo les dije: “En la mañana me propuse observar a las montañas y vi en ellas un fenómeno también extraordinario: cubiertas de una azul intenso, símbolo del éter de vida, vi las nubes moverse, oía el agua en las cascadas, produciéndose entre sí un extraordinario fenómeno de paz y de armonía”; y recibí la misma respuesta: “Así son las montañas, los campos”; es decir todos veían esto en una forma natural, y yo me decía: qué triste y lamentable es la vida de las personas que todo lo vuelven costumbre, rutina y mecánica; se duermen viendo todo natural. Me fui a la ciudad y observaba por sus calles muchos carros, mucha gente, muchos peligros, mujeres que vendían sus cuerpos, hombres que robaban y quizás asesinaban, gendarmes armados hasta los dientes para cuidar la ciudad; es decir, un verdadero infierno; me acerqué a un grupo de señores que consideré personas de bien y les dije: “¿Qué opinan de todas estas convulsiones de la ciudad, de éste desorden?”; y en coro me contestaron: “Esto es lo normal aquí y en toda ciudad”. 

 

Yo interpelé y les dije: “Es decir: ¿Esto es como necesario?”; uno me contestó: “No, no es necesario, pero las ciudades son así !”; es decir, aquello hace parte de esa rutina donde todo el mundo se acostumbra, no hay un sentido de asombro que les haga reflexionar sobre la decadencia moral y espiritual de la sociedad.
En una verdadera desesperación tomé regreso a mi lugar habitual y en el camino yo me decía: “Ni la paz de las montañas, ni la paz de los océanos, ni el desorden de las ciudades hacen que esta pobre
humanidad reconozca el mundo en que andamos”; me detuve en el camino hasta que llegó la noche, …noche despejada, estrellada, misteriosa.
Miré a todos los lados y solo sentía el silencio de las montañas, de las selvas que junto conmigo rendíamos culto a ese silencio y a aquel fenómeno maravilloso; pasaban por aquel camino unas
personas a las cuales les dije: “Qué linda está la noche”; y ellos contestaron: ” es que hace buen tiempo y es menguante”; “pero qué me puede decir de lo que estamos sintiendo?”; “Noo!”, contestaron, “Eso …es lo normal en estos campos”. Continué mi camino, con mi mismo interrogante y reflexión.
Qué triste es la vida del ser humano, cuando todo se hace costumbre, todo lo ve natural… pienso que no tiene otro camino que seguir siendo natural, llevado por las leyes mecánicas de la naturaleza, como lo hace el animal que no tiene Conciencia ni razón para diferenciar ese extraordinario mundo de las maravillas naturales que deben producir en el sabio la inspiración, hacia aquel Ser Superior que lo puso dentro de este paraíso para que se hiciera Rey de toda la creación.


Nosotros los buscadores de la Luz, de la Sabiduría y de la Santidad, no debemos vivir una vida sin razón, sin observación, sin análisis, viendo todo en una forma natural, debemos vivir una vida
sobrenatural, una vida de asombro, una vida de adoración, una vida de contemplación, y así conseguiremos que todo el proceso del pensamiento negativo se convierta en la inspiración de una mente y de un intelecto superior, de una Emoción Superior, conectándonos con todos los encantos misteriosos de nuestra MADRE naturaleza; así es la vida del sabio, así es la vida del que busca!!!…escaparse de las leyes mecánicas: evolución e involución.

V. M. LAKHSMI

EL REGRESO DEL MESÍAS.- CAP. 11 EL REGRESO

En éste pasaje de nuestra presente obra, hablaremos con usted, querido lector de algo que tiene suma trascendencia en la vida de todos los buscadores de la Luz y practicantes de la Doctrina del REDENTOR.
Como es sabido, estamos en los tiempos apocalípticos, el MESIAS, como ya ha sido dicho en la presente obra, ha hecho su aparición en todas las épocas como el Mensaje de Redención, ha sido predicado por los enviados de DIOS para mantener esa constante comunicación de DIOS y la humanidad. Pero en la actualidad hay algo de extraordinaria trascendencia, que ha sido la integración
del REDENTOR y el MESIAS en un presente. Podemos decir que el CRISTO está presente con sus tres características que son:


EL MESIAS como Mensaje; el REDENTOR para redimir y el SALVADOR para el rescate de las almas de los arrepentidos.
El regreso del CRISTO está palpable, presente en las personas que tienen comprensión de la Doctrina, comprensión del Mensaje, comprensión de la Obra del PADRE, comprensión del momento en que vivimos, comprensión de los tiempos apocalípticos.


Este regreso ha sido anunciado a través de los siglos, por los profetas y por las sagradas escrituras, solo que la interpretación que a este acontecimiento se le ha dado, no es la que corresponde a la sabia interpretación de esos mensajes.
El CRISTO está aquí, para emprender el rescate de un Pueblo; solo necesitamos una decisión sólida y la continuidad de la Obra que hemos venido realizando.
El regreso es la repetición de hechos sucedidos en otras épocas en que la humanidad ha pasado por las mismas etapas. Es el final de una jornada, es el comienzo de una nueva vida, es el encuentro de la conciencia humana con el Amor de DIOS. Es el encuentro de un Pueblo Selecto con los profetas, aquellos que a través de la historia, han venido a traer el Mensaje para la redención humana. Es el
encuentro de un Pueblo hijo de DIOS que a través de siglos y edades ha estado disperso y que ha vuelto a recibir en su interior el Amor del PADRE, la Fuerza del ESPIRITU, y la Luz del CRISTO para que en el interior de cada uno de estos hombres y mujeres, amantes de la sabiduría, buscadores de la Luz y respetuosos de la Ley de DIOS, puedan entrar en aquellos lugares Edénicos a testimoniar el Amor de .DIOS, la Misericordia del ESPIRITU y el Gran Sacrificio del REDENTOR.


Hermano lector: el CRISTO está aquí, con la humanidad, no lo espere más, simplemente sígalo, aplique la lógica trascendental, comprenda los misterios, niéguese a sí mismo, renuncie a todos los
reinados de la tierra, tome su Cruz y sígalo, El es el MESIAS, es el REDENTOR, es el SALVADOR, el que a través de una enseñanza del QUINTO EVANGELIO, de esos tres Factores Esenciales y del
Amor puro emanado de su SER, de la Luz del CRISTO que ilumina tu camino y de esa maravillosa Fuerza del ESPIRITU que te hace ser intrépido y te ayuda a ser iluminado y te ayuda a ser un verdadero soldado de la causa.
Por el Amor, por la Luz y por la Libertad, que tu Conciencia se ilumine para ese encuentro y convivencia con el CRISTO vivo, que la Paz reine en vuestro corazón

 V. M. LAKHSMI

DESAPEGARSE SIN ANESTESIA-Walter Riso

DESAPEGARSE SIN ANESTEIA WALTER RISO

INTRODUCCIÓN
Este libro profundiza en uno de los peores males psicológicos conocidos: el apego o la dependencia emocional. Asimismo, pretende explicar los mecanismos que nos hacen engancharnos obsesivamente a un objeto, una persona o una actividad y nos impiden tener una existencia plena y saludable. Si consideras que algo o alguien en tu vida es indispensable para tu felicidad, tienes un grave problema: estás a la sombra de un amo. Y no me refiero al aire que respiras, la comida que te alimenta o el sueño que te repone, sino a necesidades secundarias de las cuales podrías prescindir sin que tu supervivencia emocional y psicológica se vea afectada de alguna manera. La gente realizada es libre, la gente apegada es esclava de sus necesidades. No importa la fuente del apego, llámese fama, poder, belleza, autoridad, aprobación social, internet, juego, moda o pareja, la adicción psicológica hará que tu existencia sea cada día más insalubre: te arrodillarás ante ella, le rendirás pleitesía y vivirás en el filo de la navaja por miedo a perderla. Crear una relación dependiente significa entregar el alma a cambio de obtener placer, seguridad o un dudoso sentido de autorrealización.
Quizás pienses que no es tu caso y que has logrado mantenerte lejos de las tentaciones. No cantes victoria, nadie está exento. Una vez entra a la mente, el apego vive agazapado y no siempre es fácil de detectar. Muchos dependientes emocionales no saben que lo son, aún no son conscientes. Los verás sufriendo y con una sonrisa postiza de lado a lado justificando una autodestrucción psicológica absurda y regodeándose en el autoengaño. Pero no hay vuelta de hoja: el apego corrompe, afecta tu integridad y te hace cada día más débil. Dirás que es difícil desapegarse y/o hacerle frente a los apegos. Nadie lo niega. Aun así, el intento vale la pena: es posible crear un estilo de vida inspirado en el desapego y sufrir menos. No importa a qué estés apegado, siempre es posible desprenderse de lo que te estorba psicológicamente y empezar de nuevo. Si te lo propones, podrás crear tu estilo de vida anti apego. No hablo de autosuficiencia radical ni aislamiento, ya que todos tenemos dependencias obligatorias. Si subes a un avión, dependes del piloto; si estás en el quirófano, dependes del cirujano; y si vas a la universidad, necesitas del profesor y el plan de estudios. Dependemos de los adultos cuando somos niños y de un guía si estamos perdidos. Siempre habrá «dependencias razonables, útiles y saludables». Lo que señalo como preocupante y dañino es la dependencia irracional, superflua y prescindible; aquella que no tiene más fundamento que tus propios déficits, miedos e inseguridades. Enfaticemos: ser emocionalmente independiente (desapego) en el sentido que aquí explico, no es patrocinar una auto
nomía egoísta y sobrevalorada, sino desarrollar la capacidad de reconocer y prescindir de aquello que obstaculiza nuestro mejoramiento personal. Esa es la buena nueva que trajo Buda y que retoma gran parte de la psicología cognitiva moderna: puedes ser libre internamente si así lo deseas. Este es el reto: soltarte de las dependencias que te impiden ser tú mismo. Sin embargo, este proceso de liberación interior no es indoloro, como se insinúa a veces. Desapegarse asusta y duele, porque al hacerlo perderás gran parte de los puntos de referencia con los cuales te has identificado por años. Si decides emanciparte emocionalmente, los objetos, personas e ideas que supuestamente te definían y servían de soporte, dejarán de tener importancia para ti. Será un «sufrimiento útil» que te permitirá enfrentarte cara a cara con lo que eres, sin escudos defensivos ni esguinces. Y por más que busques, no encontrarás analgésicos que te ayuden a suavizar los efectos de despertar a la realidad: el desapego sacude el orden estableado y genera un crecimiento postraumático de línea dura. ¿Que solo eres un simple mortal y no tienes un pelo de trascendido? No hay problema: el desapego no está diseñado para personas especiales o un grupo selecto de superhéroes e iluminados, cualquiera con bastante convicción y motivación tiene acceso él. La poeta escocesa Alice Mackenzie Swaim escribió una vez:
La valentía no es el roble majestuoso que ve ir y venir las tormentas; es el frágil retoño de una flor que se abre en la nieve.
Desapego sin anestesia, sin excusas, tan radical como se pueda y hasta las últimas consecuencias, seas un robusto roble o un trémulo retoño. Y cuando de verdad decidas desprenderte de aquello que te aprisiona emocionalmente y te quita energía vital, tu pensamiento será tan sencillo como liberador: «Ya no te necesito, ya no me importas». ¡Y a vivir!

SOBRE EL TEXTO EN CUESTIÓN

El libro está conformado de tres partes, diez lecciones y un apéndice. La primera parte, titulada limpiando el camino conceptual, consta de una lección introductoria donde se aclaran los conceptos de «apego» y «desapego», así como sus definiciones incorrectas. La segunda parte, Cómo identificar el apego y no dejarse vencer por él, incluye seis lecciones donde se presentan las características básicas del apego, de qué manera afectan nuestra vida y la forma de afrontarlas. La tercera parte, ¿Por qué nos apegamos? Tres puertas que conducen al apego, consta de tres lecciones sobre las causas del apego, los caminos que llevan a crear dependencia y la manera de prevenirla. Finalmente, en el apéndice titulado ¿A qué nos apegamos? señalo, a manera de ejemplo, algunos apegos, muchos de ellos no clasificados aún, que afectan negativamente a las personas que los padecen. He recurrido a las fuentes más actualizadas de la psicología cognitiva y a distintos textos orientales (principalmente budistas) y he cruzado esta información con mi experiencia clínica. El objetivo de haber escrito este libro es básicamente pragmático: que podamos vivir con menos apegos, que logremos afrontarlos e identificarlos a tiempo. No es un libro técnico ni académico, sino de divulgación, y por tal razón he tratado de utilizar un lenguaje sencillo y asequible para todos. Si logramos comprender la naturaleza del apego y cómo se inserta y funciona en nuestra mente, podremos soltarnos de las cargas psicológicas que tanto nos aquejan y tener acceso a una mejor calidad de vida. Espero que los lectores se aproximen a esta meta.

Walter Riso

DESAPEGARSE SIN ANESTESIA-Walter Riso (Lección 1)

LECCION-1 DESAPEGARSE SIN ANESTEIA WALTER RISO

Lección 1

APEGO Y DESAPEGO: ACLARACIONES Y MALOS ENTENDIDOS
QUÉ ES Y QUÉ NO ES APEGO

En lo que se considera su primer sermón, cerca de la ciudad de Benarés (conocido como la «puesta en movimiento de la Rueda de la Ley»), Buda afirmó:
He aquí la noble verdad del sufrimiento: el nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la unión con lo que uno odia es sufrimiento, la separación de lo que uno ama es sufrimiento, no obtener lo que uno desea es sufrimiento… He aquí también la noble verdad del origen del sufrimiento: es la sed que lleva a renacer, acompañada del apego al placer, que se regocija aquí y allá, es decir, la sed del deseo, la sed de la existencia, la sed de la inexistencia. He aquí también la noble verdad del cese del dolor: lo que es cese y desapego total de esta misma sed, el abandonarla, el rechazarla, el hecho de liberarse de ella, de no tenerle ya apego
Un mensaje que perduró por siglos y aún se mantiene: una de las principales causas del sufrimiento mental surge de la tendencia a apegarnos a las cosas o a las personas. Vivimos en un mundo lleno de «pegantes» potenciales que nos atrapan y no hacemos mucho al respecto. Estamos impregnados de una ignorancia básica que nuestro cerebro no ha podido o no ha querido vencer aún. No importa el estrato social, la cultura a la que pertenezcamos o qué tan inteligentes seamos, nos cuesta comprender profundamente que «nada es para siempre». ¡Piensa cuántas veces has querido retener y mantener vigente algo que ya no existe, se ha ido o no quiere estar contigo! ¡Cuánto sufrimiento por no ser realistas y aceptar las cosas como son! Si consideras que algún deseo, sueño o meta es imprescindible, necesario, imperioso y/o determinante para tu existencia psicológica o emocional, es muy probable que te apegues a ello con toda la fuerza posible.

Por ejemplo: si estás atado al reconocimiento de los demás, actuarás para agradarles, te identificarás con la aprobación y pensarás: «Yo soy lo que digan de mí» o «Yo valgo por lo que me quieren los demás». Esta dependencia te llevará a que te aferres al qué dirán y tratarás de mantenerla a cualquier costo, así tengas que humillarte y negociar con tus principios. Que te guste estar con los demás es comprensible; vivir para agradarles es irracional y nocivo.

Por eso, la mayoría de los maestros espirituales afirman que el «apego corrompe», porque te revuelca y te lleva a actuar en contra de tus códigos más entrañables con tal de no perder la fuente de dependencia. Para que puedas empezar a transitar el camino del desapego, ten en cuenta los siguientes puntos aclaratorios:
D E S P E J A N D O  E L  C A M I N O  C O N C E P T U A L

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