Ramtha Reflexión sobre la historia de la civilización humana.


La reflexión crítica de Ramtha sobre la historia de la civilización humana pretende mostrar la naturaleza transcendental y el origen de la persona humana. 
Él abarca directamente las preguntas: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? Su tesis principal es que somos dioses inmortales en evolución con el propósito de conocernos a nosotros mismos. 
El drama humano de la evolución a partir del big-bang y anterior a los tiempos modernos es, según Ramtha, la historia de unos dioses creadores explorando y realizando su potencial máximo. La reflexión de Ramtha sobre la historia refleja la experiencia de su propia vida, la cual le condujo a su iluminación. 
El es el primero en decir que sus observaciones son su propia verdad y sabiduría personal. 
Continuamente, él hace conscientes a sus estudiantes de su línea específica de acercamiento, sin dejarla en la oscuridad o abierta a la especulación. Para poder percibir el impacto completo de su historia, es importante estudiar e identificar su definición y uso de los términos: Dios, los dioses, el yo, la persona humana, evolución, sabiduría y verdad.
La razón por la que su historia es tan valiosa es porque redefine la naturaleza de la persona humana de manera que enmarca e ilustra el misterio de la existencia humana. 

La validez de su Mensaje es directamente proporcional a la validez de sus alegaciones. Si él es verdaderamente un maestro inmortal que se iluminó hace 35.000 años, de acuerdo a nuestra manera de estructurar el tiempo, entonces podemos imaginar que él recuerda personalmente sucesos de los cuales nosotros sólo podríamos hacer vagas teorías a partir de las limitadas evidencias históricas y arqueológicas que tenemos disponibles hoy en día. Si él es verdaderamente un maestro ascendido que no está limitado por los confines del espacio y el tiempo, debe tener una extraordinaria fuente de información y conocimiento. Si nosotros pudiéramos vivir durante miles de años como seres pensantes, nuestra sabiduría obtenida a través de la simple observación y contemplación sería realmente maravillosa.

Seguir leyendo “Ramtha Reflexión sobre la historia de la civilización humana.”

Ramtha La realidad no es más que un sueño.

 

“Un sueño

Ramtha

Nunca renuncies a vuestros sueños. Nunca, nunca. Sentaos.


Os quiero contar una historia. Esto es lo que quiero que entienda cada uno de vosotros: para estar lleno con todo tu poderío “con todo tu poderío” debes liberarte de tu pasado. Uno debe liberarse de ese jinete, el nigromante dentro de ti que te causa tal aflicción, angustia e infelicidad. 
Y éstas deben ser reconocidas antes de que haya una auténtica curación de la enfermedad en el cuerpo, y un cambio real en la vida y la longevidad de la vida misma. 
Quiero que sepas que cada célula en tu cuerpo fue creada para vivir eternamente y tiene la habilidad de rejuvenecerse a sí misma hasta su aspecto más joven y florecedor, y de mantener los límites de esa constitución hasta el infinito. 
De cualquier forma, una persona cuya vida sufre “sufrimiento personal, en verdad, angustia y tristeza personal” envejece su cuerpo, al vivir con el miedo de que alguien vaya a adivinar qué le pasa, y al vivir con el miedo de que alguien vaya a conocer su mentira, teniendo así que vivir cada día como un hipócrita.

Presta atención cuidadosamente, porque cuando nosotros conocemos nuestro pasado, somos liberados de los momentos de nuestro pasado, éste deja de ser un misterio y deja de ser algo que ha sido ocultado por las organizaciones políticas, religiosas y socioculturales.

Así es como sucedió…

Yo soy un ser atemporal. Verdaderamente lo soy. Soy un ser viviendo un sueño remoto y muy antiguo. Así, las palabras que uso son seleccionadas de entre un conglomerado de palabras que os estimulan, que podéis entender, y que no son nada sofisticadas. Pero si yo os hablara en mi lengua os quedaríais perplejos. Yo soy un extranjero en el más amplio sentido de la palabra.

En mis días yo medía siete pies de altura. Tenía la piel color canela, el pelo negro y unos ojos muy oscuros y alargados. 
No se me consideraba una persona correcta, políticamente hablando. Mi gente fue la más blanca de todas las razas. Fue la gente dorada con pelo cobrizo, ojos verdes como los juncos y labios carnosos y rosados; fueron los rostros pálidos y fueron aquellos de ojos azules, bocas delgadas y pelo fino, blanco como la nieve. Mi gente fue también negra como la noche, alta como las torres, hermosa. Eran los Jonios, eran los hombres rojos de Atlantia, ellos son los indios de hoy en día, que solían tenerlo todo. Ahora están reducidos a la pesca y el juego. ¿No te gusta? Realmente no me importa. ¿Sabes por qué? Porque si ésta es la época en la que eres un piel roja, tú has sido un hombre de Jonia, has sido un egipcio y un atlante, has vivido un millón de vidas. ¿Por qué le has de dar preferencia a ésta?

Veréis, Ramtha quiere decir el Ram que descendió de la montaña en un día terrible. Todo proviene de él en la antigüedad. Y en el antiguo Egipto, hay una avenida dedicada al Ram, el gran conquistador, que sobrevivió diez y quince mil años después de mi partida.Y ellos fueron lo suficientemente sabios para entender que cualquiera que pudiera caminar la avenida del Ram podría conquistar el viento. Esto es mitología.

(1) Esta descripción de nuestros nigromantes proviene de los terribles «jinetes de las tinieblas» en la historia de El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien.

(2) La avenida que Ramtha menciona aquí habría sido construida hacia el año 18.000 a.C, y habría permanecido en uso durante otros 10.000 años. Muchas de las carreteras principales que llevan a los templos de Thebas (hoy en día Luxor) en Egipto, solían estar continuamente alineadas con esfinges. Los que flanquean la entrada del primer pilar en el Templo de Karnak combinan el cuerpo de un león con la cabeza de un cordero. El cordero era el símbolo del dios Amón, en honor a quien se había construido el templo. Cada esfinge protege, entre sus brazos, una estatua erecta del rey Ramses II (1279-1213 aC.). 
Si te sitúas en la sombra producida por el primer pilar del Templo de Amon, en Karnak, te impresionarás por la longitud de su eje norte-sur y el colosal tamaño de sus columnas. 
Como todos los otros templos en Egipto, este simboliza el monte de la creación original. El nivel del terreno aumenta gradual y delicadamente desde la entrada hasta el santuario. 
Las columnas son reproducciones en piedra de la vegetación que crecía en los pantanos que había alrededor del monte de la creación.

Seguir leyendo “Ramtha La realidad no es más que un sueño.”

Ramtha El aliento de la vida.

He aquí la flor. Viene de la Fuente.

Su base es el pensamiento, Dios divino, el elemento de vida, que aunque es el principio de toda luz, su momento singular en pensamiento es creativamente aquello que en verdad llamamos la flor en todos sus componentes; de este modo la flor es la forma ideal de su pensamiento, su brillantez de color, la luz que emana y su belleza, y sin embargo no es completamente la Fuente, o el ideal de la Fuente.

Observa el maravilloso árbol. «Magnifico árbol, ¿de dónde vienes? ¿Cuál es tu patrón?» El árbol me contesta: «el patrón es el pensamiento perfecto». El pensamiento de lo que es el árbol, la culminación de lo que le dio la personificación en la materia y en la luz, es la Fuente, la fuerza de la vida. 
El pensamiento del árbol se manifiesta a través de la belleza de la fuerza vital que mantiene el ideal perfectamente en el árbol adulto y en lo que se llama, en verdad, su hermosa semilla. 
Sin embargo no es la Fuente, es un árbol que viene de la Fuente, el ideal.

Seguir leyendo “Ramtha El aliento de la vida.”