Las siete Leyes Espirituales del Exito (VII La Ley del “Dharma” o Propósito en la vida.)

VII- La Ley del “Dharma” o Propósito en la vida.
Todo el mundo tiene un propósito en la vida… un don único o talento especial para ofrecer a los demás. 
Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la meta última de todas las metas. Cuando trabajas, eres como una flauta a través de cuyo corazón el susurro de las horas se convierte en música… ¿Y qué es trabajar con amor? Es tejer una tela con hilos sacados de tu corazón, como si tu amado fuese a vestirse con esa tela… – KHALIL GIBRAN.
El profeta 
La séptima ley espiritual del éxito es la ley del dharma. “Dharma” es un vocablo sánscrito que significa “propósito en la vida”. Esta ley dice que nos hemos manifestado en forma física para cumplir un propósito. 
El campo de la potencialidad pura es la divinidad en su esencia, y la divinidad adopta la forma humana para cumplir un propósito. De acuerdo con esta ley, cada uno de nosotros tiene un talento único y una manera única de expresarlo. 

Seguir leyendo “Las siete Leyes Espirituales del Exito (VII La Ley del “Dharma” o Propósito en la vida.)”

Las siete Leyes Espirituales del Exito (VI-La Ley del Desapego)

VI-La Ley del Desapego
La sabiduría de la incertidumbre reside en el desapego… 
en la sabiduría de la incertidumbre reside la liberación del pasado, de lo conocido, que es la prisión del condicionamiento anterior. Y en nuestro deseo de ir hacia lo desconocido, el campo de todas las posibilidades, nos entregamos a la mente creativa, que orquesta la danza del universo. 
Como dos aves doradas posadas en el mismo árbol, el ego y el yo, íntimos amigos, viven en el mismo cuerpo. 
El primero come los frutos dulces y amargos del árbol de la vida., mientras que el segundo observa con indiferencia. – Upanishad Mundaka – 
La sexta ley espiritual del éxito es la ley del desapego. 
Esta ley dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella. 
Esto no significa que renunciemos a la intención de cumplir nuestro deseo. No renunciamos a la intención ni al deseo; renunciamos al interés por el resultado. Es grande el poder que se deriva de esto. 

Seguir leyendo “Las siete Leyes Espirituales del Exito (VI-La Ley del Desapego)”

Las siete Leyes Espirituales del Exito (V La Ley de la Intención y el Deseo.)


V -La Ley de la Intención y el Deseo. 

Inmanente en toda intención y en todo deseo está el mecanismo para su realización… la intención y el deseo en el campo de la potencialidad pura tienen un infinito poder organizador. 
Y cuando introducimos una intención en el suelo fértil de la potencialidad pura, ponemos a trabajar para nosotros ese infinito poder organizador. En el principio era el deseo, primera semilla de la mente; los sabios, habiendo meditado en su corazón, descubrieron por su sabiduría la conexión entre lo existente y lo inexistente. – 
Himno de la Creación, Rig Veda La quinta ley espiritual del éxito es la ley de la intención y el deseo. Esta ley se basa en el hecho de que la energía y la información existen en todas partes en la naturaleza. 

Seguir leyendo “Las siete Leyes Espirituales del Exito (V La Ley de la Intención y el Deseo.)”

Las siete Leyes Espirituales del Exito (4ª La Ley del Menor Esfuerzo)

IV. La Ley del Menor Esfuerzo.

La cuarta ley espiritual del éxito es la ley del menor esfuerzo. Esta ley se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. 
Ése es el principio de la menor acción, de la no resistencia. 
Por consiguiente, es el principio de la armonía y el amor. Cuando aprendemos esta lección que nos enseña la naturaleza, satisfacemos con facilidad nuestros deseos.

Si observamos la naturaleza, veremos que ella utiliza un esfuerzo mínimo para funcionar. La hierba no tiene que hacer ningún esfuerzo para crecer; sencillamente, crece. 
Los peces no se esfuerzan para nadar; sencillamente, nadan. Las flores no hacen ningún esfuerzo para abrirse; sencillamente, se abren. 
Las aves no se esfuerzan para volar; sencillamente, vuelan. 
Ésa es su naturaleza intrínseca. 

Seguir leyendo “Las siete Leyes Espirituales del Exito (4ª La Ley del Menor Esfuerzo)”