MISIÓN DE JESÚS EN LA TIERRA.- CAP. 5


Entonces, la infalibilidad del papa y que sea el representante de Dios en la Tierra…
Todo es falso, claro. Se puede equivocar tanto como cualquier humano. Su conexión con el mundo espiritual no tiene ningún privilegio respecto a cualquier otra persona. La conexión con la espiritualidad superior se hace cada vez más fuerte con el trabajo personal de amor incondicional, no por la concesión de ningún título terrenal, por muy magnánimo que este sea.
¿Y de dónde procede pues esta idea?
Como ya he dicho, de los propios jerarcas de la Iglesia. Es una manera de justificar sus actos, que generalmente estaban movidos por la ambición de poder y de riquezas, para que nadie les discutiera. Si eran capaces de convencer a la gente de que ellos eran imprescindibles para la salvación, podrían vivir a costa de los feligreses sin que nadie pudiera cuestionar sus actos, ya que siempre podían amenazarles con la “condena eterna” si no cumplían los “designios de Dios”, es decir, si no acataban las órdenes de los “representantes de Dios”, o sea, de ellos mismos.

¿Y qué hay de la creencia en que la solución a las malas acciones necesita y se resuelve con la confesión y la absolución del sacerdote?

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MISIÓN DE JESÚS EN LA TIERRA.- CAP. 4


¿Cómo distinguir a un verdadero profeta de uno que es un embaucador? Es decir, ¿cuáles son los requisitos que debería reunir, según tú, un auténtico profeta, guía o mensajero espiritual?
Los guías espirituales desencarnados ayudan a todos los espíritus sin ningún tipo de distinción. La espiritualidad auténtica no conoce fronteras ni diferencias económicas, de raza, religión o de cualquier otro tipo. Por lo tanto, no discrimina entre ricos y pobres, blancos y negros, creyentes y no creyentes, ya que estas diferencias son solo una condición temporal y circunstancial del encarnado, y cambia de unas vidas a otras. Aquellos que se consideren dignos de propagar el mensaje espiritual han de actuar de la misma forma.

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MISIÓN DE JESÚS EN LA TIERRA.- CAP. 3


Pues todo esto que dices me parece bastante fuerte para que lo pueda encajar un creyente cristiano o católico.
Tal vez, pero es la verdad, y lo que intentamos aquí es que la gente abra los ojos a la realidad espiritual. Ten en cuenta que la misión de Jesús en la Tierra fue indicar el camino de la evolución espiritual. Las instituciones religiosas de aquella época llevaban tiempo obstaculizando el progreso espiritual de la gente con un montón de supersticiones y mentiras, metiendo miedo a la gente y utilizando el nombre de Dios para satisfacer sus ansias de riqueza y poder. Tenían un complejo sistema de rituales para entretener a la gente y sobre todo para someterlos a su voluntad, sacarles el dinero y vivir fastuosamente a costa de ellos. Y como Jesús les puso en evidencia, lo mataron. Aquella Iglesia hebrea se parecía mucho a la de ahora, que está viviendo a costa de utilizar la figura de Jesús y de manipular su mensaje, y con su forma de actuar obstaculiza el progreso espiritual de la humanidad. Ya es hora de poner las cosas en su sitio.

Todo este alegato en contra de los rituales está muy bien, pero para un cristiano, lo que no esté recogido en la Biblia…
Pues entonces que revisen el capítulo 12 (versículos 29-34) del Evangelio de San Marcos, donde se recoge más o menos este mismo mensaje:


“Se le acercó uno de los escribas al oírles discutir; y dándose cuenta de que Jesús había respondido bien, le preguntó: ‘¿Cuál es el primer mandamiento de todos?’. Jesús le respondió: ‘El primero es: escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es este: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos dos’. Entonces el escriba le dijo: ‘Bien, maestro, has dicho la verdad: Dios es uno, y no hay otro aparte de él; y amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios”. Y viendo Jesús que había respondido sabiamente, le dijo: ‘No estás lejos del reino de Dios’”.

En el segundo punto has dicho que no era correcto creer que la Biblia o cualquier escritura sagrada es la palabra de Dios.
Así es.
Entonces si la Biblia no es la palabra de Dios, ¿qué es, según tu parecer?

El Antiguo Testamento es un conjunto de libros que recogen parte de la historia de Israel, convenientemente manipulada para justificar las intenciones conquistadoras de sus dirigentes haciendo ver que era “la voluntad de Dios”, aunque también recoge algunos mensajes bastante correctos de seres espiritualmente más avanzados que la media, estoy hablando de los profetas, que advertían ya de la manipulación fanática que se estaba haciendo de las creencias religiosas y daban una idea de por dónde va la auténtica espiritualidad.
El nuevo testamento, por su parte, es un intento de recoger la tradición oral sobre algunos de los hechos más relevantes de la vida de Jesús, sobre todo la de los últimos años de predicación pública, y recoge parcialmente el mensaje que quiso dar (Evangelios), la vida de los apóstoles después de la muerte de Jesús (Hechos), y el Apocalipsis, que recoge una serie de visiones del autor sobre el futuro de la humanidad.
Pues a pesar de no tener muy buen concepto de las Escrituras, tú citas algunos pasajes del Nuevo Testamento de vez en cuando para justificar algunos de tus argumentos.
No he dicho que todo fuera mentira. A cada cosa hay que darle su justo valor. Muchos pasajes que hacen referencia a la predicación pública de Jesús, como por ejemplo el sermón de la montaña, y muchas parábolas, recogen bastante fielmente lo que Jesús dijo, por eso los utilizo. Ten en cuenta que el hecho de que Jesús hablara en forma de parábola no fue casual. Ha permitido salvar de la manipulación muchas partes inconvenientes para la Iglesia, ya que al no entenderse bien su significado, les permitía pasar la censura eclesiástica.

¿Puedes poner un ejemplo?
Sí. La idea de la reencarnación está recogida de forma sutil en dos pasajes del Nuevo Testamento. El primero en Juan 3, 3-13, con el diálogo entre Jesús y Nicodemo del cual ya hemos hablado:
“Respondió Jesús y le dijo: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios’. Nicodemo le dijo: ‘¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?’ Respondió Jesús: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne carne es; y lo que es nacido del Espíritu espíritu es. No te maravilles de que te dije: os es necesario nacer de nuevo. (…) Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo’.”
El segundo, en Mateo (17, 10-13):

“Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ‘¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?’. Respondiendo Jesús, les dijo: ‘A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el hijo del hombre padecerá de ellos’. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.”
¿Entonces qué postura debemos adoptar respecto a la lectura de la Biblia en particular y de cualquier supuesta escritura sagrada en general?
Mirad, todas las religiones tienen sus libros sagrados, que suelen ser atribuidos a Dios o a mensajeros de Dios, ya que de otro modo perderían el supuesto carácter sagrado que se les atribuye. Pero en realidad son escritos por hombres como vosotros, aunque sí es cierto que algunos de ellos han podido ser escritos por personas espiritualmente más evolucionadas o mediante inspiración de espíritus superiores. En cualquier caso, la mejor forma de no ser estafado es siempre analizar exhaustivamente el contenido y no prestar mucha atención a la supuesta autoría. Por la calidad del mensaje conoceréis el nivel espiritual del autor. Tened en cuenta también que un mismo escrito puede haber tenido autores diferentes, aunque se atribuyan al mismo, ya que existe una tendencia milenaria a adulterar y manipular los textos originales en beneficio de aquellos que se autoerigen en intermediarios de la divinidad. Por ello, un párrafo puede haber sido escrito por alguien espiritualmente avanzado y el siguiente por un estafador, de forma que al lado de una gran verdad puede estar una gran mentira, y esto solo podréis saberlo analizando la calidad del contenido muy exhaustivamente, desechando la “paja” y quedándoos con el “grano”.

Pues hay muchas religiones en la Tierra, muchas de ellas monoteístas, que establecen unos mandamientos bastante estrictos, y según dicen sus autoridades, son voluntad de Dios. ¿Qué opinión te merecen?
Todas aquellas doctrinas o religiones que se basan en la imposición de unos dogmas por un criterio de autoridad y no respetan la ley espiritual del libre albedrío no pueden ser verdaderas, ni consideradas dichas por Dios o por la espiritualidad superior.
Tampoco, por tanto, pueden considerarse las autoridades de estas religiones verdaderos guías espirituales, ya que un guía espiritual nunca utiliza la fuerza o la manipulación ni pretende imponer determinados preceptos.

¿Quieres decir que las religiones de la Tierra no son verdaderas respecto a que no representan la voluntad de Dios?
En todas hay una parte de verdad, que suele ser la inspiración de algunos seres evolutivamente más avanzados, y un mucho de falsedad, que suele ser el producto de los añadidos que otros autores hacen en función de intereses terrenales.
¿Me puedes poner un ejemplo?
Sí. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento los diez mandamientos son unas normas bastante correctas y obedecen a mensajes de seres espiritualmente avanzados. Uno de los mandamientos es “no matarás”. Sin embargo también hay en el mismo texto del Antiguo Testamento pasajes en los que supuestamente Dios envía al pueblo de Israel a atacar otros pueblos para conquistar una supuesta “tierra prometida”, y por supuesto, en esos ataques se lucha y se mata a otros seres humanos. Con lo cual, si esto fuera así, uno deduce que Dios le está diciendo a su pueblo que mate. Ocurre entonces que el segundo mensaje (“matarás”) contradice al primero, “no matarás”. ¿Y cómo se resuelve esta aparente paradoja? O bien Dios se contradice a sí mismo, lo cual resultaría inaceptable para un ser de tanta evolución, o bien deberemos admitir que cada instrucción proviene de autores diferentes, que tienen motivaciones diferentes, y entre esos dos mensajes, no matarás y matarás, ¿cuál es el que el sentido común nos dice que es más avanzado espiritualmente?
Para mí, el de no matarás.
Si admitimos que este mensaje viene de la espiritualidad superior, entonces el contrario no puede venir de la misma fuente.

¿Y de dónde vendría entonces?
De aquellos que estaban interesados en la invasión.
Bueno, pero esto es un ejemplo del pasado.
Que se sigue repitiendo en el presente. ¿Acaso no hay muchos líderes actuales de la Tierra que supuestamente son fervorosos creyentes en Dios, que siempre acaban sus discursos con un “Que Dios os bendiga”, pero que no tienen ningún reparo en enviar a sus conciudadanos a invadir otros países, causando millones de muertes y destruyendo millones de hogares por varias generaciones? ¿Acaso no utilizan salmos de la Biblia o expresiones como “Confiamos en Dios”, o “Dios está con nosotros” como reclamo para justificar sus acciones? Tened por segura una cosa: Dios, o la espiritualidad superior, jamás estará de parte de ningún bando de una contienda, ni apoyará ninguna invasión ni conquista, porque de hacerlo estaría violando él mismo una de las leyes que estableció para el universo, que es la ley del amor. Esta es la gente que viola el mandamiento de “no utilizarás el nombre de Dios en vano”, un mandamiento que supuestamente deben cumplir los creyentes del judaísmo y el cristianismo; y sin embargo, intentan justificar sus atrocidades utilizando el nombre de Dios, como si Dios estuviera de acuerdo en cometer tales atropellos contra sus criaturas. Esto es utilizar el nombre de Dios en vano, y no utilizar la palabra “Dios” en expresiones vulgares, como cree alguna gente.

Entonces, ¿qué hay del pueblo elegido por Dios?
No hay pueblos ni personas privilegiadas para Dios. Dios, o la espiritualidad superior, no se liga específicamente a unos pueblos o razas determinadas en detrimento de las demás, sino que hace un llamamiento a todos los seres a participar en el desarrollo del plan evolutivo, y es cada espíritu el que decide si quiere o no colaborar. Por supuesto, no obliga a nadie a seguir sus leyes. Cada uno, de acuerdo a su voluntad y su capacidad, adquirirá, si así lo desea, un compromiso para desarrollar una tarea concreta dentro del plan de evolución espiritual, tanto a nivel individual como colectivo, de la humanidad en la que encarna. Esa es la elección, la del espíritu. Por tanto, un “elegido” no es más que aquel que abre su interior a la espiritualidad superior y se compromete a seguir la ley del amor en su vida para que, además de evolucionar él mismo, sirva de ejemplo a otros seres que todavía no se han abierto interiormente a esta llamada.
¿Y estas personas que se abren a esa llamada del mundo espiritual tienen algo que ver con los místicos o los profetas?
Mira, el contacto directo con el mundo espiritual no está reservado solo a unos pocos. Ya he dicho que todo el mundo tiene una conexión directa, su propia conexión personal, con Dios, con la espiritualidad superior, con sus propios guías, y cada uno lo va a experimentar de una manera. Lo importante es buscar esa conexión sinceramente, con humildad, y que el motivo de esa búsqueda sea avanzar espiritualmente, y a cada cual se le dará lo que necesite. Lo importante no es la espectacularidad de las experiencias, sino que esas experiencias le sirvan a uno para avanzar en el amor, no para justificarse en sus defectos. Desafortunadamente, hay mucha gente que, motivada por el deseo de ser o de aparecer como alguien importante ante los demás, una especie de “maestro ascendido” o algo por el estilo, se autosugestiona experiencias que no son reales y que pueden llevar a engaño a otra gente. O los hay que, tras haber tenido experiencias reales de contacto espiritual, en vez de utilizarlas para su propio avance espiritual o para ayudar a los demás, las han utilizado para engrandecerse y creerse superiores y exigen que los demás les traten como si fueran dioses. Es el defecto de la vanidad lo que le hace a uno buscar la admiración de los demás en vez de buscar cómo mejorarse a sí mismo.

Desgraciadamente esto es muy frecuente en vuestro mundo.
¿Y qué es un profeta?
Un profeta es un enviado de la espiritualidad superior para enseñar la verdad sobre el mundo espiritual y para advertir a la gente de cada época de las consecuencias de los actos en contra de la ley del amor. Generalmente, son espíritus más avanzados que la media del planeta en el que encarnan, ya que de otro modo no podrían desempeñar la misión que se les ha encomendado. Al mismo tiempo que están ayudando, se ayudan a sí mismos a evolucionar, poniendo a prueba su capacidad de amar, ya que generalmente son repudiados, rechazados, torturados, vilipendiados o ridiculizados por las sociedades en las que se han encarnado. No son seres con privilegios divinos especiales, como comúnmente se cree, puesto que su capacidad espiritual ha sido conseguida por propio mérito en la rueda de encarnaciones, aunque estas pudieran haberse dado en otros mundos. Se trata, pues, de alumnos mayores que se ponen en contacto con alumnos de menor edad para ayudarles en su educación. La diferencia es que no podemos reconocerles por su aspecto físico ni por su edad, ya que encarnan en las mismas condiciones que el resto. Algún día cualquiera de los seres que habitan vuestro planeta, cuando haya evolucionado lo suficiente, podrá desempeñar la función de profeta en un mundo habitado por una humanidad de menor evolución.

Pero ¿no ocurre a menudo que hay personas a las que se cree grandes maestros y luego se descubre que son unos aprovechados, que amasan grandes fortunas a costa de la ingenuidad de la gente?
Así es. Hay muchos farsantes. Pero también hay muchos que empiezan bien y al principio van por buen camino, y por eso se les da la ayuda espiritual que necesitan. El problema viene cuando se dejan deslumbrar por el efecto que causan en la gente, que está muy necesitada de respuestas, y cuando encuentran a alguien que les despierta el interior se sienten muy agradecidos con él y buscan hacérselo notar. Creen que son ellos los que deslumbran, cuando en realidad es la luz del conocimiento espiritual del cual debían ser portadores lo que les hace llegar a la gente. Erróneamente, la gente empieza a venerarles como si fueran dioses. Si se trata de personas que todavía no conocen bien el egoísmo y sus manifestaciones y no luchan para vencerlo en sí mismos, su ego se engrandece hasta el punto de creerse por encima de todo y de todos. Y, en vez de servir a los demás, ocurre lo contrario. Buscan que los demás les sirvan a ellos, que sean como súbditos o esclavos morales, que les obedezcan ciegamente, sin cuestionar jamás ninguna de sus decisiones y deseos. Y entonces, poco a poco, la luz se va apagando, los sentimientos desaparecen y la inspiración se pierde. En ausencia de la inspiración espiritual, el egoísmo toma el control de la mente y, a partir de entonces, los mensajes que dan son confusos y contradictorios. Y lo que pudiera haber de verdad es solo un recuerdo confuso de lo que una vez tuvieron y no supieron cuidar, cubierto por un montón de falsedades destinadas a justificar la exaltación de su ego.

Continuará…

MISIÓN DE JESÚS EN LA TIERRA.- CAP. 2


Al principio de hablar sobre Jesús has dicho que había muchos añadidos a su mensaje original que incluso distorsionaban el mensaje que él había querido dar. ¿Cómo podemos distinguir el mensaje original de los añadidos posteriores?
Sencillamente, todas aquellas creencias que están en contra de las leyes espirituales no pueden venir del mensaje de Jesús, el cual conocía estas leyes e intentó transmitirlas a los que quisieron escucharle.
¿Podrías enunciar algunas máximas del auténtico mensaje de Jesús?
Sí, claro.
1. Todos los seres humanos, sin importar la raza, el sexo o la religión, son de la misma naturaleza, es decir, espíritus en proceso de evolución y, por tanto, hermanos. Este mensaje fundamental está recogido en las máximas:
“Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la hacen.” (Lucas 8, 21)

“Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.”
De esto se desprende que nadie está excluido del proceso de evolución espiritual. Por mucho daño que pudiera hacer, jamás se le va a abandonar, ni se le condenará para siempre. Siempre va a tener oportunidades de rectificar y llegar a alcanzar la felicidad verdadera. Y esto se pone de manifiesto en el siguiente texto:
“Si algún hombre tiene cien ovejas y se extravía una, ¿acaso no dejará las noventa y nueve en las montañas e irá a buscar la descarriada? Y si sucede que la encuentra, de cierto os digo que se goza más por aquella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así que no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda ni uno de estos pequeños.” (Mateo 18, 12-14).

2. La vida del espíritu es eterna. La muerte no existe.
“No temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.” (Mateo 10, 28)
“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo.” (Juan 3, 13)
Del significado de esta segunda frase ya hablamos anteriormente. Significa que todo ser que encarnó materialmente a través del nacimiento venía del mundo espiritual (cielo), y vuelve a él tras la muerte del cuerpo.

3. La misión de los humanos en la Tierra es la de aprender a amar incondicionalmente y a desprenderse del egoísmo. La evolución espiritual se mide exclusivamente por la capacidad de amar, y esto es lo que nos hace evolucionar, es decir, acercarnos a Dios.
“Habéis oído que se dijo: ‘amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.” (Mateo 5, 43–48)
“Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado.” (Juan 15, 12)

4. La evolución espiritual depende del trabajo de uno mismo.
El destino del hombre después de la muerte depende exclusivamente de las acciones a favor o en contra de la ley del amor que haya realizado en vida.
“Mas el que practica la verdad viene a la luz.” (Juan 3, 21)
“De cierto os digo que todo lo que atéis en la Tierra habrá sido atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la Tierra habrá sido desatado en el cielo.” (Mateo 18, 18)
5. Cada uno tiene su propia conexión con Dios de manera que no ha de depender de intermediarios en su contacto con el mundo espiritual.
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas”. (Marcos 11, 24-25)
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” (Juan 5, 14)
“Por eso os digo: pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá, porque todo aquel que pide, recibe y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11, 9-13)
6. La evolución espiritual no termina en una sola vida física, sino que es necesario encarnar numerosas veces para alcanzar la espiritualidad superior.
“Respondió Jesús y le dijo: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios’. Nicodemo le dijo: ‘¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?’ Respondió Jesús: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne carne es; y lo que es nacido del Espíritu espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. (…) Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo’.” (Juan 3, 3-13)

7. La ley de la justicia espiritual o ley de causa-efecto. Se cosecha lo que se siembra.
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“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá.” (Mateo 7, 1-2)
“Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también haced por ellos.” (Mateo 7, 12)
8. Aparte de este, existen otros mundos habitados que tienen el mismo fin que este, es decir, servir de escuela para la evolución espiritual.
“Hay muchas moradas en la casa de mi Padre. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho.” (Juan 14, 2)
¿Por qué citas los Evangelios cuando te refieres a lo que dijo Jesús?
Me sería más fácil explicar el mensaje de Jesús sin limitarme solo a lo que ha quedado recogido en los Evangelios. Pero como resulta que vosotros no admitiríais que fue dicho por él, me limito a utilizar lo que dijo y está reflejado en vuestras escrituras, para que veáis que no me lo invento.
¿Podrías enumerar algunas de las creencias cristianas que no son verdaderas desde el punto de vista espiritual y que son añadidos posteriores a Jesús?
Sí. Hay muchas, pero me referiré a las que considero más importantes y más perjudiciales para el avance espiritual.

1) La creencia de que la práctica de rituales tiene algún valor moral o espiritual y que sirve para ganarse algún lugar privilegiado en el cielo después de la muerte.
2) La creencia de que la Biblia o cualquier escritura sagrada es la palabra de Dios.
3) La creencia de que la Iglesia y los sacerdotes son los intermediarios de Dios en la Tierra.
4) La creencia de que la solución a las malas acciones necesita y se resuelve con la confesión y la absolución del sacerdote.
5) La creencia de que un arrepentimiento de última hora redime los pecados.
6) La creencia de que Jesús redimió los pecados de los hombres con su muerte en la cruz.
7) La creencia en el pecado original.
8) La creencia de que la sexualidad es algo pecaminoso.
9) La creencia de que en una sola vida se decide el destino del espíritu por toda la eternidad (el cielo y la gloria eterna para los que se salvan y el infierno y el castigo eterno para los pecadores).
10) La creencia de que solo los cristianos o creyentes se salvan.
11) La creencia en la resurrección de la carne.

¿Me puedes explicar una por una las razones por las cuales todas esas creencias no están en el mensaje original de Jesús?
Sí, podemos intentarlo. Lo que intentaré es explicarte, una por una, por qué estas creencias contradicen en algún punto las leyes espirituales.
Empecemos por la primera. Has dicho que los rituales o sacramentos no tenían ninguna validez desde el punto de vista espiritual.
Así es.
¿Y por qué?
En el camino espiritual no hay atajos. Lo único que nos hace evolucionar espiritualmente, o “salvarnos”, es el mejoramiento personal, el desprendimiento del egoísmo y el crecimiento en capacidad de amar. Nada más.
Pues hay mucha gente que cree que es una de las cosas más importantes.
Pues se engañan o han sido engañados.
¿Y de dónde procede la creencia de que los rituales son necesarios para la salvación?
Del intento de los dirigentes de las diferentes Iglesias de controlar la espiritualidad de la gente para usarla en beneficio propio. En cierta manera es un reclamo que te dice: “Si haces lo que nosotros te decimos, no hace falta que seas buena persona para tener un lugar de privilegio en el cielo”.
Ya, pero creo que la Iglesia no dice nada en contra de ser buena persona. Lo único que pide además es que se guarden sus preceptos.
Tal vez no lo dice con la palabra, pero sí con los hechos. Cuando se pone tanto énfasis en que se sigan los rituales, los sacramentos, las ceremonias —cuanto más fastuosas, mejor— y tan poco en ayudar al prójimo, es el ejemplo que se da.

¿Entonces es negativo que haya rituales en las religiones?
Lo es cuando se utilizan para manipular y desviar de la evolución espiritual a la gente. Si no son necesarios, ¿qué sentido tiene que se sigan utilizando?
Supongo que también se concibió como un intento de recordar un mensaje espiritual.
Ya. Pero la experiencia demuestra que en vez de servir para esto, lo que suele ocurrir es que los rituales y los símbolos acaban sustituyendo al propio mensaje que supuestamente representaban. Y la gente se escuda en estos ritos y símbolos para cometer los mayores atropellos, todos ellos en contra de las creencias que dicen seguir. Un ejemplo de ello lo tenéis en las Cruzadas y en la Inquisición. Genocidios y asesinatos cometidos por gente que llevaba trajes con una cruz bien grande en el pecho, que comulgaba todos los días y que firmaba sentencias de muerte con la Biblia en la mano. ¿Dónde está el mensaje de amor al prójimo ahí?

Pero ¿no hubo rituales que fueron transmitidos por el mismo Jesús, como la eucaristía?
Pues no. Es verdad que Jesús, al intuir que le quedaba poco para ser asesinado, reunió a sus discípulos en una cena de despedida. Pero jamás tuvo intención de establecer ningún ritual o ceremonia de eucaristía, ni ningún otro ritual, ceremonia o sacramento. Además, comer el cuerpo y la sangre de Cristo, aunque simbólicamente, recuerda a un acto de canibalismo, y no tiene nada que ver con Jesús.
Entonces, ¿de dónde procede el ritual de la eucaristía?
Se incorporó al cristianismo procedente de rituales de religiones anteriores. De hecho, todas estas ceremonias, así como el nombre de cristianismo para definir a los seguidores de Jesús y el símbolo de la cruz para representarlos, se introducen posteriormente.
¿El símbolo de la cruz tampoco viene de Jesús?
Tened en cuenta que en la época de Jesús, la cruz se utilizaba para ejecutar a la gente, lo mismo que la silla eléctrica en la actualidad. A nadie en su sano juicio se le hubiera ocurrido llevar una cruz como símbolo de su fe, como ahora a nadie se le ocurriría llevar una silla eléctrica en un colgante si Jesús hubiera encarnado en la actualidad y hubiera sido ejecutado en la silla eléctrica.

Continúa…